Los propietarios de los viveros ven cómo los trabajos para recuperar la producción de sus viveros se demoran
Las riadas del pasado invierno acabaron con el marisco que crecía en buena parte de los parques de cultivo de Carril. No es la primera vez que la naturaleza le enseña los dientes a los propietarios de los viveros, que llevan años practicando la famosa «resilencia». «Aínda así, en canto tivemos oportunidade, fumos limpar os viveiros para poder recuperarnos canto antes», señalaba este miércoles José Luis Villanueva, presidente de la OPP Parquistas de Carril. En la cofradía carrilexa, de la que también son socios los propietarios de muchos viveros, el patrón mayor, Javier Quintáns, señala lo mismo: «Aquí todos queremos repoñernos canto antes para poder saír adiante, coma sempre».
Pero esta vez está resultando difícil. La capacidad de resistir, de ponerse de pie después de cada golpe, también tiene límites. Tras varios episodios devastadores concatenados, el de este invierno ha impactado de lleno en un sector económicamente debilitado. Para que los parques se recuperen, es necesario acometer inversiones importantes, sobre todo en la compra de semilla de almeja, y este año ese gasto dolerá más, «porque as economías van máis xustas», explica Quintáns.
Pero aún hay otro problema más. Y es que en el mercado falta semilla de almeja. La OPP-89 calcula que para sus socios sería necesario obtener «como pouco, oitenta millóns de unidades; iso cos ollos pechados». Pero señala José Luis Villanueva que está resultando muy complicado encontrar quien suministre ese preciado bien. «Non é que teñamos algún problema para conseguila, é que os estamos tendo todos», apunta el presidente de la organización de productores.
También la cofradía llama la atención sobre esa circunstancia. «Está resultando moi complicado conseguir semente»; explica Javier Quintáns. «A que hai, vai chegando a contagotas e iso fai que todo o proceso de rexeneración dos parques estea indo moi lento», señala el patrón mayor.
¿Por qué no hay cría? Las obras realizadas en Ostreira afectaron durante un tiempo a la capacidad de producción de esta planta. «Isto non é como facer tornillos, o proceso leva o seu tempo», señala Villanueva. Además, algunos proveedores parecen estar concentrados en atender la gran demanda de cría de Italia, un país que ha afrontado también grandes mortandades debido tanto a problemas con el agua dulce, como con la abundancia de algas.
Como a perro flaco, todo son pulgas, en Carril han hecho acto de presencia las ouxas. Y no una, ni dos, sino grandes cantidades de estos peces. Así lo explica Javier Quintáns, que señala que la cofradía ya ha pedido a la Xunta autorización para poder capturar estos animales y poner coto a los daños que están ocasionando en los parques. «Inexplicablemente, estase demorando moitísimo», se lamenta el patrón mayor. «Estamos dándolle de comer a pouca semente que temos», insiste. Y explica que es frecuente que tras las riadas estos animales se concentren «onde poden atopar comida».
El problema de las ouxas es uno de los muchos que, a juicio de Quintáns, la Consellería do Mar no está abordando con la diligencia debida para garantizar la supervivencia de los parquistas. «Levamos tempo pedindo que nos emitan un certificado da mortandade que houbo aquí para que a xente teña opción a algunha prestación coa que ir tirando mentres se poñen a punto outra vez os parques, pero non hai maneira. Non sabemos que pasa na consellería con este porto noso», explica el patrón de Carril.
Desde su punto de vista, el colectivo de los parquistas está siendo discriminado por la Administración autonómica. «Esta zona resultou tan afectada coma outras da contorna polas riadas, pero para os parquistas non se contempla ningún tipo de axuda. E tampouco estamos pedindo algo que non nos corresponda», argumenta el presidente del pósito, que ya ha mantenido reuniones con el ISM para intentar desbloquear la posibilidad de acceder a un cese de actividad. «Pero para poder facer algo, precisan ese informe da Xunta, e parece que non nolo queren dar», se queja Quintáns en nombre de los socios de su cofradía, que ven como los problemas no paran de crecer a su alrededor. Su reivindicación cuenta con el apoyo de UPTA, del gobierno local de Vilagarcía y hasta del delegado del Gobierno en Galicia, pero de poco valen mientras su petición no cuente con el aval de la Consellería do Mar.
Fuente: La Voz de Galicia