A la espera de que se levanten los precintos decretados por el Concello de Vilagarcía y se resuelvan los asuntos judicializados que la enfrentan con la propia administración local y la cofradía de pescadores, la Organización de Productores Parquistas de Carril (OPP-89) está salvando los muebles a la lonja y el pósito de Vilaxoán.
Este puerto podría estar prácticamente cerrado o en números rojos de no ser porque los acuicultores carrilexos decidieron empezar a vender en su «rula» hace un año, después de que se impidiera vender su producto en las naves que levantaron en O Ramal a modo de centro de clasificación, promoción y distribución de bivalvos.
Aunque no todos los parquistas se desplazan a Vilaxoán, la presencia de los que sí lo hicieron en el último año se nota, y mucho, en la cuenta de resultados de la cofradía vilaxoanesa, que en este tiempo ha duplicado su volumen de ventas.
Hay que tener en cuenta, además, que a causa de los daños sufridos en los bancos marisqueros durante el pasado invierno, los mariscadores de este pósito están parados, y no retomarán la actividad hasta marzo de 2027. Y si a esto se suma que la presencia de otras especies es testimonial, es fácil deducir que sin los bivalvos que aporta la OPP-89 el puerto de Vilaxoán habría quedado relegado a un segundo plano
Sin embargo, tiene ahora mayor protagonismo que muchos otros, dado que gracias a Parquistas de Carril la actividad está siendo intensa, como volvió a quedar de manifiesto ayer por la tarde, cuando únicamente se subastó en Vilaxoán almeja de la OPP-89.
La cuenta de resultados del último año tampoco dejar lugar a dudas, puesto que desde el 1 de agosto de 2025 hasta la actualidad se despacharon casi 139 toneladas de producto por importe de 2 millones de euros.
Fueron, más concretamente, 117 toneladas de almeja japónica, que supuso 1,7 millones de euros tras marcar un precio máximo de 31 euros por kilo; casi 9 toneladas de berberecho (40.000 euros); 3,6 toneladas de almeja fina (128.000 euros) que alcanzó un tope de 64 euros; y 9,5 toneladas de longueirón viejo (8.000 euros).
Esas 139 toneladas y esos 2 millones de euros superan con creces las 59 toneladas y los 805.000 euros que había manejado Vilaxoán el año anterior, entre el 1 de agosto de 2024 y el 25 de agosto de 2025.
Teniendo esto en cuenta, y como es lógico y se había advertido ya en repetidas ocasiones en FARO DE VIGO durante los últimos años, la «fuga» de parquistas hace que si Vilaxoán gana, Carril salga perdiendo. O, al menos, que ya no gane tanto como antes.
De ahí la actual cuenta de resultados de la «rula» carrilexa, con 410 toneladas y 6 millones de euros desde el 1 de agosto de 2025, es decir, desde que los parquistas que dirige José Luis Villanueva Vicente empezaron a dejarse querer por Vilaxoán.
Nada que ver con las 701 toneladas y los cerca de 9 millones de euros que Carril manejó entre el 1 de agosto de 2024 y el 25 de agosto de 2025.
Hay otra forma de analizar lo sucedido: el año pasado Carril subastó 526 toneladas de producto, en todo el ejercicio, y resultó ser el volumen más bajo de las dos últimas décadas, mientras que, con ayuda de los parquistas, Vilaxoán colocó en el mercado más de 86 toneladas, que era algo que no lograba desde 2018 y suponía 49 toneladas más que en 2024.
Todo esto parece la consecuencia directa de que Javier Quintáns, el patrón mayor de Carril, tensara tanto la cuerda, pues lo que logró fue la marcha de parquistas, a muchos de los cuales sigue intentando convencer para que vuelvan a vender en su lonja.
Una maniobra que es el claro reconocimiento de que las cosas no marchan bien en Carril. Como lo es que su cabildo llegara a reclamar una «compensación» de 25.000 euros a Vilaxoán después de que las ventas empezaran a desplomarse, precisamente desde la «huida» de algunos miembros de la OPP-89.
Una reclamación que, como era de esperar, la cofradía de Vilaxoán no atendió, ya que «los parquistas son libres de vender donde les plazca y nosotros estamos encantados de que puedan vender en nuestra lonja, donde la actividad está siendo muy importante gracias a ellos», aseguran en la lonja de Vilaxoán.
La misma que había pasado de vender apenas 6 toneladas de mercancía en julio de 2025 a rozar las 21 toneladas al mes siguiente (cuando desembarcó allí la OPP-89), para alcanzar unas hasta entonces impensables 17 toneladas en diciembre del mismo año.
En el presente ejercicio las cosas marchan igual de bien en la parroquia vilagarciana de Sobrán, como lo demuestran las 10 toneladas subastadas en su lonja en mayo o las casi 22 toneladas del mes pasado, con una facturación de 362.000 euros.
Lo que va de agosto tampoco está nada mal, pues la lonja de Vilaxoán, de nuevo gracias a la OPP-89 Parquistas de Carril, navega ya a por más de 20 toneladas, camino de los 350.000 euros.
Fuente: Faro de Vigo
Fotografías: Iñaki Abella