El centro de clasificación, manipulación, envasado, almacenamiento y venta de bivalvos ideado por la Organización de Productores Pesqueros Parquistas de Carril (OPP-89) en dos naves situadas en el muelle vilagarciano de O Ramal ya es una realidad.
Entró en funcionamiento esta tarde, y lo hizo con la intención de seguir valorizando tanto a la prestigiosa Almeja de Carril como al conjunto de los parquistas.
Eso sí, el estreno no está exento de polémica, pues el Concello de Vilagarcía volvió a mostrar su distanciamientos de la OPP-89 y, ante la apertura de las naves de O Ramal –cedidas por la Autoridad Portuaria a los propios parquistas–, envió un comunicado a los medios de comunicación dejando claro que no apoya estas instalaciones.
Ravella dice haber enviado hoy mismo «un requerimiento a los responsables (de las naves) para que cesen en su actividad por carecer de licencia».
Este posicionamiento municipal es calificado como «una persecución» por parte de José Luis Villanueva Vicente, presidente de la OPP-89 Parquistas de Carril y verdadero artífice del flamante centro de clasificación, manipulación, envasado, almacenamiento y venta de bivalvos.
Con el aval de sus asesores legales, explica que «se ha informado de cada paso al Concello de Vilagarcía y se ha hecho todo lo que nos pidieron, pero ahora no hay absolutamente nada que nos puedan cuestionar porque el día 8 también se les comunicó el inicio de actividad»
Una actividad, por cierto, «para la que se presentó en el Concello el correspondiente proyecto, del que se abonaron las tasas necesarias y debidamente diligenciado y terminado».
Hablando de tasas, «nos cobraron la basura del 1 de enero de 2023 al 1 de enero de 2024 por importe de 914,40 euros para cada nave, cuando no teníamos ni contenedores y aún estaban las naves en obras y sin actividad», aseguras la OPP-89.
«Este año bajaron a 310,5 en cada recibo y también presentamos recurso porque seguimos sin los contenedores», espetan.
Pero hay más, porque «cada vez que solicitamos una licencia de obra para cada una de las fases del proyecto, el Concello ya fue cobrando sus impuestos, por ejemplo más de 12.000 euros en 2022 y más de 5.000 en 2024»
Tampoco hay que olvidar que «por el IBI de una de estas naves nos cobran 864 euros, y por la otra pagamos 879».
Es decir, que «hemos estado tributando por todo desde el primer día de concesión sin que al Concello le importara si teníamos actividad o no».
A mayores, la OPP-89 explica que «las obras están listas y todo está en regla», por lo que la posición de Ravella «solo puede ser interpretada como una injerencia y un ataque a una entidad que hizo todo siguiendo las normas y leyes a rajatabla».
De ahí que José Luis Villanueva Vicente se muestre convencido de que el alcalde Alberto Varela y su gobierno «parecen empeñados en dividir a los parquistas de Carril, tal y como están haciendo con la ciudadanía en su conjunto, cuando lo razonable, ético y moral sería que se limitaran a tratar de unir y buscar lo mejor para Vilagarcía».
Pero «nada más lejos de la realidad», ya que Ravella «trata a los parquistas de la agrupación como parquistas de segunda mientras se posiciona al lado de los parquistas de la cofradía, olvidándose de que la auténtica Ameixa de Carril es la que se sale de los históricos parques de cultivo, tanto si se vende en la lonja como en las naves que hemos habilitado en O Ramal».
Villanueva termina diciendo que no se esperaba que el gobierno «fuera a llegar a estos extremos» y se pregunta «qué trata de demostrar (Ravella)», de ahí que le pida «más respeto, responsabilidad y un mínimo de sentido común».
Polémicas al margen, procede recordar que las naves ocupan unos 2.000 metros cuadrados de superficie y aspiran a dar a la organización de productores un salto de calidad que redundará en beneficio de las labores de control, trazabilidad y comercialización de los bivalvos que trabaja.
Este centro de clasificación y promoción de la OPP-89 en el que desde hoy mismo se manipula la afamada Ameixa de Carril aspira también a mejorar las condiciones de comercialización de los productos de acuicultura, además de garantizar el proceso de selección de los bivalvos, reduciendo la merma que se produce al realizar esa operación al aire libre.
Asimismo, quiere mejorar las condiciones de trabajo y la calidad de vida de los parquistas, que dejarán de estar expuestos a las inclemencias meteorológicas cuando procedan a clasificar y comercializar su mercancía.
Todo ello obedece a una estrategia diseñada por la OPP-89 cofinanciada al 70% por la Unión Europea a través del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y Acuicultura (Fempa 2021-2027).
Evidentemente, esta iniciativa también sirvió para mejorar el aspecto que presentaban las viejas naves del muelle de O Ramal sobre las que se ha intervenido.
Una mejora que beneficia al conjunto de la sociedad. Como lo harán las actividades a desplegar para dar a conocer el trabajo de los propios parquistas y de la actividad marisquera y acuícola que se lleva a cabo en la ría.
Fuente: Faro de Vigo