La cofradía de pescadores de Carril y su patrón mayor, Javier Quintáns, han tensado tanto la cuerda que acabó rompiéndose, y como se había pronosticado hace meses en FARO DE VIGO, su lonja empieza a perder protagonismo a consecuencia de la marcha de una buena cantidad de parquistas.
El enfrentamiento abierto entre el cabildo carrilexo y la Organización de Productores Pesqueros Parquistas de Carril (OPP-89) no solo ha llevado a esta entidad a crear un centro propio de manipulación, promoción y venta de bivalvos en el puerto de O Ramal, sino también a despachar parte de su producción a través de la lonja de contratación de Vilaxoán, al menos mientras su nueva base de operaciones no funcione a pleno rendimiento como punto de primera venta.
¿Qué quiere decir esto? Pues que mientras la lonja de Carril pierde peso, la de Vilaxoán gana enteros y despunta como pocos podían imaginar que haría, de ahí que el mes pasado multiplicara su volumen por siete y triplicara sus ingresos respecto a agosto de 2024.
Así consta en la plataforma tecnológica Pesca de Galicia, a la que se remiten las operaciones realizadas desde cada punto de primera venta.
Una herramienta dependiente de la Consellería do Mar en la que, de momento, no aparece explícitamente la OPP-89, aunque su labor sí se hace notar, como queda dicho, al analizar la evolución de las cifras en Vilaxoán.
Esta lonja había subastado 3,6 toneladas de producto, por importe de 70.000 euros, en agosto de 2024. Y resulta que alcanzó las 21 toneladas y los 234.000 euros el mes pasado, precisamente a raíz de que se pusiera en marcha en O Ramal –el día 12– el centro de clasificación, manipulación, envasado, almacenamiento y venta de bivalvos de Parquistas de Carril.
Hay datos aún más concluyentes, como por ejemplo que en agosto de 2024 únicamente se subastaran 3 toneladas de almeja japónica (62.000 euros) en Vilaxoán, mientras que un año después se superaron las 17 toneladas de esta misma especie (204.000 euros).
Por si para algunos no está del todo claro el importante papel que desempeñan los parquistas, o lo bien que ha sentado a Vilaxoán la crisis generada por la cofradía vecina de Carril, baste decir que las 21 toneladas despachadas en agosto a través del puerto vilaxoanés están muy por encima de las 5,6 toneladas totales que se habían comercializado allí en julio, que hasta la entrada en sus registros de la almeja y el berberecho de la OPP-89 había sido su mejor mes.
En los anteriores, la lonja vilaxoanesa se había movido siempre en alrededor de 3 o 4 toneladas de producto.
Otro dato a tener en cuenta es que Vilaxoán se quedó en 51 toneladas totales de producto en 2021, 63 en 2022, 55 en 2023 y 37 toneladas en todo 2024, de ahí que esté considerada una de las «pequeñas» de la ría y la comunidad autónoma.
Apreciación que ahora empezará a cambiar gracias a la aportación de la OPP-89, pues en lo que va de 2025, Vilaxoán ya superó las 47 toneladas, precisamente gracias a las operaciones propiciadas por los parquistas el mes pasado.
Es todo lo contrario de lo que sucede en el puerto carrilexo, donde la lonja, como se decía al principio, puede pagar las consecuencias de la postura adoptada por la cofradía, ya que solo con un puñado de mariscadores de a pie y algunos parquistas ajenos a la OPP-89, difícilmente podrá mantener los niveles históricos que la situaban cada año entre las primeras de Galicia. Y eso no solo supone menos facturación, sino también menores ingresos en caja.
También en este caso hay que aludir a datos oficiales como los que ofrece Pesca de Galicia para explicar y entender la situación: Carril pasó de 127 toneladas de producto en agosto de 2024 (1,7 millones de euros) a solo 83 toneladas en agosto de 2025 (1 millón de euros).
Abundando en ello, decir que el mes pasado se subastaron apenas 67 toneladas de almeja japónica (885.000 euros), cuando un año antes habían salido de la «rula» carrilexa 116 toneladas (1,6 millones).
La pregunta que se hacen muchos ahora es: ¿Cuántos parquistas que son socios de la cofradía de Carril se irán para empezar a serlo en la de Vilaxoán?
A la espera de acontecimientos que puedan darle repuesta, lo que está claro es que el conflicto generado en el puerto carrilexo tiene consecuencias en otras lonjas, en este caso con un efecto positivo en la de Vilaxoán.
Es esto lo que reaviva entre algunos el debate sobre la posibilidad de crear un gran mercado central en la ría, es decir, establecer una lonja principal o de cabecera desde la que abastecer a los mercados.
«¿De qué vale vender 200 kilos de almeja en Vilanova, 300 en Carril y 400 en A Illa, O Grove o Cambados?», preguntan empresarios del sector de la depuración.
«¿No sería mucho mejor tener una lonja única, como en Vigo o la de Testal (Noia), en la que despachar todo el producto?», continúan, convencidos de que «sería mucho mejor para todos, tanto para los parquistas como para los mariscadores y los comercializadores».
Una idea que no es nueva, ni mucho menos. En 2022 ya hablaba de esto Joaquín Santos, en calidad de patrón mayor de la cofradía de pescadores de Vilaxoán.
Sugería «disponer de una gran lonja en la que centralizar servicios y con la que abaratar costes», lo que podría hacer de Arousa Sur una referencia absoluta en materia de pesca y marisqueo.
De este modo, «los compradores sabrían dónde y a qué horas acudir para adquirir cualquier producto posible», en lugar de ir a O Grove por el centollo, a Cambados buscando volandeira o a la lonja de A Illa para adquirir camarón.
El patrón mayor vilaxoanés abundaba en esto diciendo que con una lonja central los marineros no tendrían que desplazarse de unos puertos a otros, dependiendo de en cuáles se cotice mejor una especie determinada.
Cuando hace tres años planteaba esa lonja única, Joaquín Santos también reconocía el declive de la de su pueblo.
Lo hacía después de que este punto de primera venta fracasara en un nuevo intento por salir a flote, después de que a finales de 2019 la cofradía quisiera recuperar las ventas de pescado y cefalópodos para generar mayor riqueza en Vilaxoán.
Así que, si bien el patrón mayor prefiere guardar silencio sobre lo que está sucediendo ahora, no cabe duda de que la decisión de los parquistas de Carril, en el sentido de vender sus bivalvos desde O Ramal a través de la lonja de Vilaxoán, constituye un soplo de aire fresco para este puerto vilagarciano.
El mismo, por cierto, que los parquistas eligieron antes que cualquier otro, pues tras dejar de vender en Carril también pudieron haber buscado un convenio con una cofradía de un municipio diferente, en caso de desearlo.
Pero no fue así. La organización que preside José Luis Villanueva sigue adelante con el mismo rumbo que se marcó hace años, aunque ahora desde O Ramal vía Vilaxoán, y por tanto, es a esta lonja y su cofradía a la que va destinado el porcentaje correspondiente a las ventas que realizan, y que antes era para Carril.
Ni que decir tiene que este movimiento de la OPP-89 ha despertado gran expectación en el pueblo vilaxoanés, donde muchos vecinos se felicitan por la nueva situación generada con el despegue de su lonja.
Sin entrar a valorar o tomar posiciones en el conflicto de fondo entre la cofradía de pescadores de Carril y la OPP-89, tanto los depuradores de moluscos como la administración citan a los parquistas como ejemplo de profesionalidad y productividad marisquera.
«El trabajo que realizan a diario, y la masa social que sostiene al colectivo, hacen de este cultivo una de las empresas más importantes de cuantas operan en la ría de Arousa», destacan los comercializadores de bivalvos consultados ayer.
Entre los que hay algunos que critican que «algunas personas se estuvieron dedicando a poner palos en las ruedas de los parquistas, sin tener en cuenta el papel que desempeñan, la riqueza que generan en toda la comarca ni el hecho de que sean un pilar fundamental del puerto y la lonja de Carril, por lo que habrá que ver qué pasa con estas instalaciones si se van».
En este sentido, hay quien lamenta la postura adoptada por el patrón mayor de Carril y quien sugiere que «los políticos no deberían meterse en este tipo de cosas ni tomar partido por unos u otros», en clara alusión a los movimientos dado por el gobierno de Vilagarcía y algunos grupos de la oposición para frenar las naves de la OPP-89 en O Ramal.
Quienes así se pronuncian explican también que «es totalmente legítimo que la OPP-89 venda toda o parte de su producción a través de la lonja de Vilaxoán, en lugar de hacerlo en la de Carril».
Y añaden que «lo que se necesita es producto de calidad y, en lo que concierne a depuradores y comercializadores, lo que precisamos es poder acceder a esos bivalvos de manera ágil y eficaz, que es algo que no ofrecen algunas cofradías o agrupaciones de marisqueo».
También hay depuradores de moluscos que lamentan que «se está haciendo demasiado ruido en los sectores del mar, cuando en lugar de tantas quejas que perjudican a la actividad e incluso a los productos, lo que hay que hacer es cambiar los modelos de trabajo y gestión, quizás dependiendo menos de las subvenciones a las cofradías y centrándose más en seguir el modelo de los parquistas de Carril».
Fuente: Faro de Vigo