La Organización de Productores Pesqueros Parquistas de Carril (OPP-89) cesó ayer temporalmente las naves acondicionadas en el muelle de O Ramal, inauguradas el pasado 12 de agosto en con el visto bueno de la Autoridad Portuaria a modo de «centro de clasificación, manipulación, envasado y venta» de la afamada Ameixa de Carril y demás bivalvos.
La entidad que preside José Luis Villanueva Vicente tomó la decisión ante la presión ejercida desde Ravella, que se posicionó en contra desde el primer momento, respaldando a la cofradía de pescadores de Carril en el conflicto que esta entidad mantiene con la OPP-89.
Ayer el gobierno local dio un paso más, anunciando que a las 9.00 horas de hoy procedería a precintar las dos naves que los parquistas acondicionaron en O Ramal.
Ante este proceso, que acabará resolviéndose por vía judicial, los parquistas aseguran que está todo en regla, a pesar de lo cual decidieron cerrar las instalaciones a la espera de resolver el conflicto con el Concello, desde el que aseguraron que ya habían enviado un requerimiento «el 12 de agosto» a los responsables de la OPP-89, advirtiéndoles de que «no podían operar por carecer de licencia».
Lo que sucede es que «esa comunicación del 12 de agosto se limitó a una nota de prensa difundida por el Concello días antes del escrito que nos mandaron a nosotros, lo cual resulta injustificable y nos ha generado molestias y perjuicios innecesarios».
Parece ser que en aquel requerimiento previamente difundido en prensa por Ravella les dieron de plazo hasta ayer «para paralizar la actividad –como así han hecho–, y en caso contrario hoy a las 9.00 horas se impondría el primer precinto de las naves».
El gobierno de Alberto Varela insiste así en que la OPP-89 «no tiene conformidad municipal para realizar la actividad, al no estar finalizado el trámite administrativo correspondiente».
Pero los parquistas están tranquilos, porque saben que tienen las autorizaciones necesarias para volver a operar, aunque deban esperar unos días.
Un cierre que se produce y la OPP-89 comunicó ayer a la Gerencia de Urbanismo del Concello después de que el alcalde «no tuviera en cuenta nuestras alegaciones, comunicaciones y recursos».
Entre la abundante documentación en poder de los parquistas se incluyen recibos de pago de la recogida de basura y otras tasas e impuestos a pesar de no haber estado operativas las naves hasta agosto.
También aparecen las diferentes solicitudes de licencia cursadas ante la administración y las peticiones de apertura tramitadas.
En esos escritos la OPP-89 alega, por ejemplo, que la nave en la que se comunicó el inicio de actividad cuenta con título habilitante para funcionar como centro de «clasificación y registro de moluscos», tal y como se contempla en la concesión realizada por el Puerto y ya constaba en el Concello.
Además, «las obras de adaptación de la nave finalizaron hace tiempo, como ya sabe el Concello», esgrimían los parquistas en un recurso presentado el día 2.
A lo que añadían que «pretender realizar en el futuro obras de modernización en la nave, no impide que actualmente pueda iniciarse la actividad».
Asimismo, la OPP insistía en que dispone de «todas las autorizaciones administrativas que se requieren», llegando a preguntar al Concello si necesitaba algún documento o permiso más.
Dicho de otro modo, que «esta organización ha cumplido con los requisitos exigibles para la comunicación previa del inicio de actividad en la nave de O Ramal, y por tanto, procede el archivo y sobreseimiento del expediente incoado por el Concello», advertían los parquistas a Ravella hace ocho días.
No falta entre las alegaciones un documento de la Consellería do Mar autorizando a la OPP-89 «la actividad de clasificación de moluscos bivalvos en el centro de clasificación del Puerto de Vilagarcía por un periodo de 5 años».
E igual de trascendente es la autorización de Mar para que la cofradía de pescadores de Vilaxoán pueda realizar «la primera venta de moluscos bivalvos en las instalaciones del centro de venta del puerto de O Ramal durante cinco años», lo cual explica lo avanzado por FARO hace días, en relación con el crecimiento de las ventas oficiales de la lonja vilaxoanesas.
De hecho, existe un informe de la Policía Local, firmado el 25 de agosto pasado, en el que se hace constar que las ventas realizadas desde la nave de O Ramal se hacían a través de la cofradía de Vilaxoán en base a un convenio similar al que antiguamente tenían los parquistas con el pósito de Carril.
A pesar de todo esto, fue el 5 de septiembre cuando el alcalde, Alberto Varela, resolvió incoar expediente de reposición de la legalidad urbanística por la venta de bivalvos desde O Ramal «sin los correspondientes títulos habilitantes municipales», dando de plazo hasta ayer y amenazando con precintar la nave hoy mismo.
Todo esto, que seguirá dando de qué hablar, estalla justo después de que el patrón mayor de Carril, Javier Quintáns, reconociera que la facturación de su lonja «bajó con respecto al año 2024», aunque lo achaca a «la falta de marisco en los viveros, no a la supuesta huida de la mayor parte de los parquistas a otros puntos de venta».
Llegó incluso a decir que «desde que las naves de la OPP comenzaron a funcionar de forma ilegal, la lonja de Carril solo notó la salida de un 10% de los parquistas, mientras que el resto sigue vendiendo en la lonja de Carril».
Abundando en ello, el patrón mayor carrilexo asegura que «estos días se están comercializando en nuestra lonja alrededor de 6.000 kilos diarios, frente a los 600 kilos aproximados que suele manejar la OPP».
En este sentido, insiste en aconsejar que se visite la plataforma tecnológica Pesca de Galicia para comprobar los datos.
En la misma figura que la semana pasada se vendieron en la lonja de Carril 124 kilos de producto el lunes, 629 al día siguiente y 451 el miércoles. Las jornadas de mayor actividad fueron el jueves y el viernes, con 3.171 y 3.370 kilos, respectivamente.
Lejos de esas cifras que maneja Javier Quintáns, lo cierto es que en toda la semana pasada se vendieron 6.192 kilos de almeja japónica, 653 de berberecho, 75 de almeja fina y 915 de anguila.
También puede decirse que la lonja de Carril subastó 8.619 kilos el 12 de agosto, cuando empezó a funcionar la lonja de O Ramal, y 9.637 al día siguiente.
Pero desde entonces lo máximo que se alcanzó fueron casi 5 toneladas los días 20 y 21, quedándose en más de 3.000 kilos el 14, 25 y 26 de agosto, además del jueves y viernes de la semana pasada.
Pero las demás jornadas estuvieron muy por debajo de esos 6.000 kilos a los que alude el patrón mayor, con subastas de apenas 124 kilos (1 de septiembre) o 541 (el pasado día 3).
Y eso si se contabiliza el total de las descargas –incluida la anguila–, porque si se analiza lo sucedido con la almeja, que es lo que más trabajan los parquistas, el desplome es aún mayor.
Cuando sí se llegó a los 6.000 kilos fue ayer. Concretamente: 5.180 de almeja japónica, 930 de berberecho y 51 de almeja fina.
Cifras al margen, Quintáns insiste en querer demostrar que los parquistas siguen prefiriendo la «rula» carrilexa, lo cual considera «lógico», pues «cuentan en Carril con una lonja consolidada y segura, mientras que sobre las naves de la OPP sobrevuela la incertidumbre, ya que a día de hoy ni siquiera disponen de licencia para ejercer la actividad que están realizando».
Y el patrón termina remarcando que si bien «algunos intentaron apropiarse del término, la lonja de Carril también es la lonja de los parquistas».
En definitiva, que Javier Quintáns y su equipo mantienen una posición enfrentada con la OPP-89 y tratan de minimizar daños ahora que la citada organización vende a través de la lonja de Vilaxoán
Fuente: Faro de Vigo