Aunque el proceso se abrirá también contra el Puerto, Villanueva considera que este actuó ajustándose a derecho a la hora de darle las concesiones de la nave de clasificación ahora parada
AJosé Luis Villanueva, el presidente de la OPP-89, se le ha agotado la paciencia. Lo dijo este mismo jueves en O Ramal, en la nave de la organización que el Concello de Vilagarcía ha ordenado precintar. Acompañado por varios de los integrantes de la junta directiva de la entidad, Villanueva tomó la palabra impulsado por sus asociados, que consideran que «hai que poñer as cousas no seu sitio» y dar la versión del sector ante el conflicto abierto con Ravella. «Acabaron coa nosa paciencia, leváronnos ao límite e agora xa non temos nada que perder», argumenta. La OPP-89, señaló, ha decidido emprender acciones legales contra el Concello. Y anunció que las extenderá también a la Autoridade Portuaria de Vilagarcía. La razón es evidente: ambas administraciones están implicadas en el proceso de concesión de las licencias que ampararon la inversión de dos millones de euros en las naves, pero que paradójicamente, no parecen cubrir su actividad. La decisión de Ravella, sentencia Villanueva, suscita una serie de cuestiones: «Nos estafou a Autoridade Portuaria? Abusou da nosa confianza? O avogado do Estado non actuou como é debido? O que sae no BOE non serve para nada?». Él mismo se contesta: «Eu creo que o que pasa é que no Concello, sexa o alcalde, sexa quen sexa, está a chamar ás portas da prevaricación». Ravella está actuando «de forma arbitraria, caprichosa, partidista e ilegal, con abuso de poder e vulnerando o principio de seguridade xurídica».
«Onde hai documentos, calan as bocas», comenzó diciendo Villanueva. Y aportó un mazo de copias que demuestran que, al menos desde septiembre de 2022, se sabía que las naves de O Ramal se iban a dedicar a la «clasificación de moluscos bivalvos e almacenamento». Ese marisco se iba a comercializar,en virtud de un convenio suscrito hace años con la Cofradía de Carril, a través de esta lonja. Pero las tensiones surgidas entre la cofradía y la OPP-89 acabaron en un divorcio de ambas entidades y en el establecimiento de una nueva alianza entre Parquistas y la Cofradía de Vilaxoán, «que tamén pertence ao Concello de Vilagarcía». Se rubricaba dicho acuerdo en verano de este año. Hasta ese momento, el Concello había tramitado y concedido licencias para actuar en las naves.
El paso a paso, según los parquistas
Villanueva presentó ayer un detallado resumen de todo el proceso de tramitación desarrollado para la puesta en marcha del centro de O Ramal.
Pero el escenario iba a cambiar, asegura Villanueva. Durante la Festa da Ameixa do Carril, recalca, el alcalde Alberto Varela (PSOE) dijo unas palabras que fueron interpretadas como una declaración de guerra:«A única ameixa de Carril é a que de luns a venres sae pola porta da lonxa de Carril». «Dende aquel momento, o alcalde actuou en consecuencia», dice Villanueva. A comienzos de septiembre llegó una orden de paralización de la actividad que se amparaba en que se estaban tramitando una serie de licencias de obras, que según los parquistas no alterarían la actividad principal de clasificación de marisco. En cualquier caso, desesperados por iniciar la actividad, renunciaron a acometer esas actuaciones e incluso al medio millón de euros de subvenciones que habían obtenido para las mismas. A finales de aquel mismo mes, la OPP realizó una nueva comunicación de inicio de actividad, que esta vez fue desestimada alegando que la actividad que allí se iba a desplegar «non ten relación co tráfico portuario e vulneraba a Ley de Puertos». Esto demostraría, a juicio de Villanueva y su directiva, un cambio de criterio arbitrario por parte del Concello con la «finalide única e exclusiva impedirnos o exercicio desta actividade».
Fuente: La Voz de Galicia