José Luis Villanueva, presidente de la OPP-89, califica de innecesaria la medida adoptada por Ravella al limitar el acceso de los vehículos profesionales a la zona de playa
Lejos de amainar, la tempestad política en la que están inmersos el gobierno de Vilagarcía y la Organización de Productores Pesqueros Parquistas de Carril (OPP-89) parece empeorar por momentos. Prueba de ello es «otro claro ejemplo de persecución por parte del Concello», que es como los acuicultores definen lo sucedido con la señalización horizontal instalada en una pequeña calle que solían utilizar para acudir con sus coches a la playa.
Explica José Luis Villanueva Vicente, en su condición de presidente de la OPP-89, que «es una pequeña calle sin salida» que se sitúa frente al instituto y que conduce desde la carretera principal PO-848 (avenida de Rosalía de Castro) hasta el paseo marítimo, dando acceso a un punto de la playa en el que hay una rampa que da acceso a los parques de cultivo.
«Los parquistas solían usar esa calle para estacionar sus coches mientras trabajaban en los viveros y no molestaban a nadie porque es una calle sin salida», insiste Villanueva.
Sin embargo, «al Concello se le dio por pintarla de amarillo para que no podamos aparcar, lo cual consideramos una media innecesaria y carente de sentido que demuestra la persecución a la que está sometido nuestro colectivo por parte del Concello de Vilagarcía».
Fuente: Faro de Vigo